Pagaré al portador: qué es y condiciones

Aunque suele ser bastante común que se emitan pagarés al portador con la intención de realizar pagos, la realidad es que un pagaré jamás debe ser emitido al portador, tal como se establece en la Ley Cambiaria, en donde se indica que el pagaré tiene que ser siempre un pagaré nominativo.

En consecuencia, nunca debe emitirse un pagaré al portador ya que es considerado como un tipo de pagos opacos. Los pagarés nominativos dejaron de tener esta condición hace mucho tiempo debido a que la normativa de los bancos en cuanto al blanqueo de dinero y la evasión de los capitales se ha vuelto mucho más estricta en cuanto al control de los movimientos y las transferencias de dinero mediante pagarés al portador tal como se hace con los movimientos en efectivo debido a que existen condiciones estrictas que identifican los pagarés en efectivo.

Qué conlleva el pagaré al portador

Una de las primeras cosas que se deben saber es que un pagaré al portador no tiene porque significar dinero sucio. Para dejar más claro este aspecto, el pago en efectivo se toma como bueno con un mero en efectivo y no es por defecto dinero sucio negro. Si un pagaré al portador es ingresado en una cuenta corriente y se hace efectivo, entonces se presenta una trazabilidad directa del pagaré y en consecuencia, no es un pago opaco hacia hacienda. A pesar de esto, hay determinados límites de pagos con pagarés al portador que, aunque estos se hagan efectivos a través de ventanilla y sin que existe un ingreso a cuenta como tal, son completamente rastreables en el momento de determinar la identidad de la persona que los ha cobrado. En cuanto a los límites que se establecen con la intención de determinar la trazabilidad de un cheque, estos se derivan de la legislación vigente en cuanto a la prevención del fraude, así como del blanqueo de capitales.

Requisitos pagaré al portador para evitar el blanqueo de capitales:

  1. Los pagarés deberán firmarse en la parte posterior y además será necesario presentar una identificación como el DNI, el NIE o un pasaporte en caso de que la cantidad este por encima de los 3.000€.

  2. No solo eso, en caso de que la transferencia de dinero este por encima de los 100.000€, el banco igualmente estará obligado a presentar la declaración de transferencia de dinero de forma oportuna.

  3. Cuando se trate de cantidades inferiores, el banco o la entidad financiera, tendrá el derecho de exigir la identificación al tenedor del pagaré cuando se considera que hay indicios de un posible fraude fiscal, un blanqueo de capital o que simplemente se sospeche de la legitimidad del pagaré.

  4. Cuando se trata de un pagaré al portador que supera la cantidad de 3 mil euros, entonces este pasa a considerarse como un pago nominativo por la propia normativa del banco de identificación del titular de cobro, ya sea que esto se realice a través de la ventanilla o en su caso a través de un abono en cuenta.

  5. También hay que decir que cualquier pagaré al portador puede ser cobrado por cualquier persona, sin embargo cuando se trata de un pagaré nominativo solamente se pueden cobrar por aquella persona que figure en el mismo previa presentación del DNI.

Conclusión

En términos generales, lo más recomendable es que se utilicen los pagarés nominativos ya que estos son mucho más seguros que los pagarés al portador. En última instancia se le puede pedir a la persona que lo emite que pague mediante transferencia bancaria a la cuenta personal para evitarse cualquier tipo de inconvenientes con respecto al pagará al portador.