pagare no a la orden

Pagaré a la orden y pagaré no a la orden

Uno de los documentos mercantiles más utilizado tanto por particulares como por empresas es el pagaré, el cual como se ha indicado en otras ocasiones, es un documento donde una persona se compromete con otra a pagarle una determinada cantidad de dinero en el plazo estimulado en el mismo documento. Al ser un documento común en el mundo de la empresa, es importante conocer cuáles son sus características, limitaciones y en particular entender las diferencias que existen entre un pagaré a la orden y un pagaré no a la orden.

A continuación les compartimos todo lo relacionado con cada uno de los pagarés para tener una idea más clara de cuál corresponde a una determinada situación en específico.

Qué es el pagaré a la orden

Hablemos primero del pagaré a la orden; este tipo de documento es aquel mediante el cual una persona se compromete a liquidar una cantidad de dinero determinada en el mismo pagaré a favor de una persona que claramente se especifica en el documento.

También puede ser una persona que, a través de sucesivos endosos de pagaré, sea la última titular del pagaré. Para ser un poco más específicos, el pagaré a la orden es todo aquel documento en el que no aparece el texto “No a la orden”.

También es importante señalar que la transmisión a través del endoso se lleva a cabo firmando sobre el dorso del pagaré y entregándolo al endosatario, quien a su vez es quien tendrá todos los derechos sobre dicho pagaré. Otro aspecto relevante que distingue a los pagarés a la orden tiene que ver con el Impuesto de Actos Jurídicos Documentados, usualmente conocido como “los timbres”. De acuerdo con lo indicado en el artículo 76.3 del reglamento del IAJD es obligación pagar impuesto por este tipo de pagarés o incluso los pagarés nominativos que no incluyen la cláusula “No a la orden”.

La razón de esto es que cumplen con la función de giro, independientemente de si se negocian o no con un banco, incluso si únicamente son entregados a la entidad como trámite administrativo de cobro ya que este proceso no modifica el carácter del documento de tal manera que se tienen que ajustar a las normativas del IAJD.

Pagaré no a la orden

En este caso se trata de un tipo de pagaré en el que se impide la transmisión a terceros por endoso de pagaré de tal manera que únicamente puede ser transmisible mediante cesión de crédito. Como sabemos, en los pagarés a la orden, los derechos se transmiten por endoso y simplemente con la firma del endosante ya sea el beneficiario inicial o el endosatario anterior. Sin embargo, en los pagarés no a la orden, la cesión a un tercero debe notificarse al firmante del efecto de una manera inmediata ya sea de forma notarial o a través de burofax.

El motivo de esto es porque mientras que no se sea notificada la cesión, el deudor puede pagar a su primitivo acreedor con lo cual queda liberado de pagar al nuevo cesionario. Ahora bien, si una vez que es notificada la cesión del pagaré no a la orden, el deudor no manifiesta de forma inmediata y expresa, su oposición a la cesión, se da por hecho su consentimiento de tal manera que se verá obligado a pagar al nuevo acreedor a partir de la fecha en que se recibe la notificación, incluso sin considerar válidos los pagos que pudiese realizar al antiguo acreedor.

Esta es una de las principales razones por las que los bancos y otras entidades financieras no abonan el importe del descuento de un pagaré no a la orden hasta en tanto no tengan la confirmación de que el firmante ya está enterado de la cesión. Con esto se evita el riesgo de que el emisor del pagaré pueda desatenderse de su obligación pagándolo antes de enterarse de la cesión.

Procedimiento de cesión a un tercero pagaré no a la orden

El procedimiento que se sigue para la cesión a un tercero de un pagaré no a la orden es en realidad muy sencillo ya que solo consiste de dos pasos.

  1. Primero se debe notificar al firmante del efecto inmediatamente ya sea a través de un burofax o mediante notario.

  2. En caso de que el deudor no se oponga a la cesión, se asume su consentimiento y queda obligado a liquidar la cantidad estipulada al cesionario.

También decir que mientras que no sea notificado de la cesión, el deudor puede pagar al primer acreedor sin estar obligado a pagar al nuevo acreedor. Hay entidades donde se pueden descontar pagarés no a la orden de una forma rápida, sin embargo siempre se confirma previamente con la persona que emite el pagaré su consentimiento en la cesión.

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