Pagaré sin fondo: todo lo que tienes que saber

El pagaré es uno de los principales documentos mercantiles con el que más negocios se realizan como el caso del descuento o el endoso. A pesar de ello, no siempre se emite un pagaré que tenga fondos para cobrar la cantidad especificada. En este caso se trata de un pagaré sin fondo, el cual llegada la fecha de vencimiento y que ha sido emitido para el pago de una operación, lo primero que se tiene que hacer el tenedor es el protesto del pagaré.

Protesto del pagaré

El protestó del pagaré es una reclamación extrajudicial de la deuda a una persona que está obligada al pago. En este caso se realizan de igual forma que cualquier otra deuda, sin embargo en los títulos de valores se reconoce con este nombre en particular, además de que es lo mismo para cuando se trata de la vía judicial, en cuyo caso los valores tienen un Juicio Cambiario.

Cuando una persona posee el pagaré de un acreedor, tiene el derecho de ir directamente y con un título ejecutivo, a este tipo de juicios donde puede reclamar la cantidad especificada en el documento. El acreedor, que en este caso es el demandante, tiene lo que se le conoce como acción cambiaria. El plazo que se tiene para llevar a cabo el protesto es de 8 días desde la fecha del vencimiento en la que el deudor si persiste en su situación de impago, tiene la opción de acudir a la vía judicial y en ese caso presentar su titulo ejecutivo en el plazo de 3 años.

Consecuencias del endoso

Ahora bien, en el caso de que el pagará haya sido endosado el plazo pasa a ser de 1 año, pero si la persona lo ha vuelto a endosar, significa que ya no es el tenedor, pero le reclaman esa cantidad debido a que esa persona también pagó una deuda con el pagaré al endosarlo, el plazo entonces será de 6 meses. Además, los gastos que se generen como consecuencias de las reclamaciones que se han descrito, el protesto y la reclamación a través de loa judicial, pueden exigirse al deudor cuando el pago se haga efectivo. Esta es la razón por la que se recomienda altamente que se guarden todos los recibos y los factores de todos los gastos en los que se han incurrido durante todo este proceso.

No solo eso, el deudor puede ser embargado para que pueda liquidar el pago a excepción de que no cuentan con bienes presentes, en cuyo caso puede responder con futuros. Las consecuencias para el firmante en caso de impago significa que pueden ser ejercidas las acciones cambiarias del documentos, además que también es posible que se produzca una anotación en el RAI en el caso de que se trata de una persona jurídica, así como el importe del documento no sea superior a los trescientos euros.

También la persona pierde la imagen y crédito frente a la entidad de la domiciliación, la pérdida de imagen frente al tenedor, que en este caso de ser proveedor puede exigir que las nuevas compras que se realicen al contado. As consecuencias para el tenedor incluyen que al aplicarse la acción de regreso se soporta los gastos de devolución y la falta de liquidez del impago hasta en tanto que tenga éxito en el recobro. También son necesarias las acciones de recobro y las negociaciones con el deudor a partir de los gastos que todo eso origina y que en la mayoría de los casos es muy complicado recuperar. También es posible que sea necesario reconsiderar y re-clasificar el crédito del cliente por esta situación de impago.

Pagaré sin recursos: qué es y qué ventajas tiene

El descuento de pagaré es un proceso por el cual una persona puede acceder a los pagos adeudados por sus clientes de una manera casi instantánea. De esta forma, es una aplicación que está enfocada a que la empresa de esa persona tenga la suficiente liquidez como para desempeñar sin mayor inconveniente sus actividades diarias sin la necesidad de tener que estar esperando a que lleguen las fechas del vencimiento del pagaré. Dentro de todo esto se encuentra lo que se conoce como el pagaré sin recursos, del cual les hablaremos en esta oportunidad para que tengan una idea más precisa acerca de lo que involucra todo esto.

¿En qué consiste el pagaré sin recursos?

Si bien es verdad que una buena parte de los empresarios y dueños de negocios conocen a detalle lo que es un pagaré, es importante recordar que este es un documento mercantil que se puede establecer como una promesa de pago reflejada en un documento. Tal como sucede con los servicios que se consumen y que pueden ser pagados con un cheque, los pagarés pueden ser atendidos de inmediato y además utiliza un formato similar al de los cheques solo que con una fecha de vencimiento posterior. En otras palabras, lo que se hace es diferir el momento de la entrada del dinero al negocio.

Con frecuencia no será posible decidir el modo en el que se quiere recibir el pago ya que esto vendrá impuesto por el cliente y ciertamente se establece con respecto a su propio flujo monetario. La mejor opción en muchos casos es que si no se acepta el medio de pago que el cliente propone, entonces no se lleven a cabo las diferentes ventas. Esto significa que con el descuento de pagarés es posible minimizar el impacto negativo de este aplazamiento. En consecuencia se puede acudir a diferentes entidades con la intención de llevar a cabo esta operación.

Una vez que esta haya sido aceptada, un proceso que normalmente es rápido, en función del tipo de entidad donde se haya realizado la operación. Por lo general no se va a requerir más que de presentar el pagaré, así como las facturas relacionadas. Ahora bien, es importante mencionar que este adelantamiento de dinero tendrá unos costes que estarán en función del tipo de descuento que se aplique, así como de las posibles comisiones. A pesar de esta desventaja, no hay comparación con el costo de solicitar otras medidas que permitan conseguir la liquidez que se requiere, toda vez que tratándose de tiempo y dinero, una línea crediticia o préstamos, sería un camino mucho más caro e incluso puede estar muy lejos de ajustarse a los plazos que la operación de la empresa necesita actualmente.

Es aquí que mediante todas estas operaciones las empresas pueden adquirir la liquidez que tanto necesitan y para el caso en el que se opta por el modo de descuento de pagaré sin recurso minimizando al máximo el riesgo por una cuestión de impagos.

También hay que decir que si las diferentes entidades ofrecen descuentos con recursos, el riesgo de que se presente una situación de impago tiene que ser asumida por la propia empresa.

Por ello, el riesgo general de pago por un pagaré tiene que ser tomado en cuenta sea cual sea la modalidad de cobro que se haya escogido. Esto es porque no únicamente la empresa se enfrenta a la propia deuda por cuestión del impago, sino que además por las comisiones que se generan por un impago de un pagaré con descuento del que la empresa responde y que ha sido impagado, llegando al punto de representar una cantidad lo suficientemente importante.

En estos casos un pagaré sin recursos viene a ser una solución más conveniente, aunque también es importante valorar todas las condiciones asociadas ya que como se sabe, todo tiene su precio y por supuesto la operación de trasladar el riesgo de un impago tiene el suyo.

Ventajas del pagaré sin recursos

Cuando se consigue un pagaré sin recursos, las personas no reciben ningún impagado en sus cuentas, lo que se refleja en una infinidad de ventajas tanto para la persona como para su empresa. Por ejemplo, sí el pagaré sin recursos no es atendido a su vencimiento, el cliente no se ve afectado por esta situación de impago, ya que la empresa de servicios financieros es la que se encarga de asumir el impagado. No solo eso, el cliente escoge, uno por uno, los pagarés a descontar en lugar de tener que relacionar toda la facturación tal y como usualmente exigen las compañías aseguradoras, lo que a su vez se traduce en una importante disminución de costos.

Aunado a esto, un pagaré sin recursos también mejora los ratios del balance en las empresas ya que de forma contable se disminuye el saldo de cliente y en consecuencia también se ven reducidos los plazos de cobro.

¿Qué significa negociar pagarés?

A grandes rasgos, negociar pagarés significa obtener dinero antes del vencimiento, por lo que generalmente estas son negociaciones que se realizan con las entidades bancarias. Es importante que antes de dar inicio a este tipo de negociaciones de pagarés, la persona investigue todo acerca del tipo de interés que está especificando la entidad, así como todas las diferentes líneas de descuento que está ofreciendo, así como si permite o la negociación de pagaré en función de la calidad de este documento.

Negociar pagarés

Es importante saber que al negociar con la entidad bancaria o la empresa crediticia, todo el proceso en realidad puedes ser bastante complicado. La razón de que esto sea así es que se tiene que llevar a cabo todo un estudio detallado con respecto a la documentación que se requiere, incluso si esa persona ya es de hecho un cliente del banco. Por ello es necesario tener bien claro todos los aspectos más relevantes de esta negociación para que llegado el momento, la persona tenga en cuenta el tipo de pagaré que lleva, es decir, si se trata de un pagaré a la orden o un pagaré no a la orden o si se trata de un pagaré endosable, bancario o comercial.

También si es que existen gastos de apertura y gastos de contratación a los que el cliente tiene que hacer frente una vez que le hayan aprobado el descuento en la entidad bancaria o en la empresa crediticia. Si hablamos acerca de la negociación de pagarés no a la orden, debemos saber que este es el primer inconveniente que la persona puede experimentar cuando acuda al banco.

Esto es porque los pagarés no a la orden se pueden descontar, así como negociar, sin embargo en ambos casos se tienen algunas limitantes que usualmente solo el banco conoce. Por ejemplo, en caso de que el deudor es una persona que no cuenta con una solvencia económica o que no paga cuando la fecha de vencimiento llega, entonces el banco tiene todo el derecho de reclamar el importe total a dicha persona que está transmitiendo el pagaré.

Esto es así debido a que los pagarés no a la orden no son endosables; es decir, la cláusula de endoso significa que el pagaré no puede ser transmisible sino únicamente con los efectos de una sesión ordinaria, tal como ha quedado establecido en el artículo 14 de la ley Cambiaria y del cheque 19/1985, del 16 de julio. Por esta razón es importante tomar en cuenta algunas recomendaciones con respecto a la negociación con pagarés.

Recomendaciones en la negociación de pagarés

Se recomienda que, cuando se de inicio con la negociación de un pagaré, se compruebe toda la información que el banco proporcione. Además de esto es fundamental tener en cuenta los intereses, así como la comisión que cobra la entidad por concepto de la operación. En este punto es importante no olvidar que el banco está anticipando el importe del crédito que se tiene como deudor antes de su vencimiento, por lo tanto el banco tiene que obtener algo a cambio, sin que eso signifique que su porcentaje sea muy abusivo.

También es muy importante saber que el banco cobre un Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados, así como por la modalidad de documentos mercantiles y por la propia negociación del descuento, a excepción que se trata de pagarés no a la orden, los cuales no están sujetos a la AJD. Igualmente es muy recomendable almacenar el documento con el sello del depósito del pagaré, en caso de que se presenta algún tipo de problema con el crédito.

Otra cosa que vale la pena mencionar es que en ocasiones los bancos le piden al cliente quedarse con el pagaré original, de tal manera que las personas se encuentran con la duda de si deben dejarles el pagaré original o solamente una fotocopia. Ellos piensan que si su cliente no hace el pago, al final es a la persona que negocia a quien terminan cobrándole el importe. A este respecto conviene aclarar que este procedimiento es habitual en la mayoría de las entidades bancarias debido a que a la persona se le entrega el dinero en ese preciso momento.

Los bancos entonces se amparan en sus derechos de cobro cuando el día del vencimiento del pagaré llegue finalmente. Ahora bien, esto es muy diferente a cuando en el contrato se haya estipulado que el descuento de pagaré se hace sin recurso, es decir, que en el caso de que el cliente no pague, ese dinero se lo pueden exigir al descontatario, que obviamente viene siendo la persona que está intentando negociar el pagaré. En otras palabras, una vez que la negociación de pagarés llega a su fin, es el banco quien tiene todos los derechos de crédito de tal manera que ellos van a ejecutar el cobro de cualquier forma posible.

¿Qué es el endoso de pagarés y cuáles son sus características?

Un pagaré es un documento que al tener un carácter mercantil y crediticio, es susceptible a ser comercializado y por lo tanto es posible que se realice un acuerdo o contrato que formalice dicha operación. En este tipo de documentos se puede transmitir el dominio y la propiedad incluso mediante un acuerdo verbal, pero en todo caso, cualquier documento transmitido tiene que ser endosado. A continuación ahondamos un poco más acerca del endoso de pagarés, sus principales características y la forma correcta de llevarlo a cabo.

¿En qué consiste el endoso de un pagaré y cuáles son los tipos que existen?

En términos generales, el endoso de pagarés es la forma de transmitir o suscribir en la parte posterior del pagaré, el nombre de la persona a quien será transmitido el documento, así como la propiedad de la cantidad que en él se especifica.

Cuando se trata de un pagaré, el endoso se hace usualmente cuando el acreedor lo transmite a un abogado para que sea él quien lo cobre de manera judicial haciendo una demanda ejecutiva mercantil. En estos casos, el endoso también significa la entrega física del documento a la persona que funge como endosatario.

También es importante decir que existen tres formas de endosar un pagaré: Endoso en propiedad, Endoso en procuración y Endoso en garantía. A continuación les hablamos un poco más acerca de estos tipos de endosos.

Tipos de endoso de pagarés

1. Endoso en propiedad

Se refiere a un tipo de endoso que suele utilizarse de manera más frecuente con la intención de vender o ceder a otra persona, todos los derechos que se especifican en el documento. Esta otra persona recibe el nombre de “Tenedor” y una vez que se establece el endoso en propiedad, puede disponer del pagaré y reclamar la cantidad en cualquier momento. Por lo general este tipo de endoso se utiliza para conseguir fondos empresariales con los pasivos por cobrar y por lo tanto el texto que escribe en la parte posterior del documento usualmente incluye la frase “Páguese en propiedad a la orden de …”.

2. Endoso en procuración

Aquí estamos hablando de un endoso de pagarés que se lleva a cabo a favor de la persona a la que se le concede la función de realizar el trámite del cobro del pagaré. En este caso es un tipo de endoso que con frecuencia utilizan las empresas a favor de sus representantes o también en lo particular cuando los clientes no tienen posibilidades de llevarlo a cabo por una cuestión de incapacidad, enfermedad o cualquier otra causa. El texto que se escribe en la parte posterior incluye una frase del tipo “Páguese en procuración”.

3. Endoso en garantía

Un endoso en garantía es un documento prendario donde la persona que endosa el pagaré da en garantía o en prenda dicho documento a favor de otra, cediendo todos los derechos y las obligaciones. En este caso el documento es una forma de determinar el derecho real sobre un título crediticio u otra cosa de carácter mercantil.

Características del endoso de pagarés

Si bien es cierto que todo pagaré puede ser endosado, es importante saber que los pagarés no a la orden quedan exentos de esta característica, al igual que aquellos documentos cuyo endoso haya sido realizado después del protesto.

Un aspecto característico del endoso es que debe incluir la anotación “Páguese a…”, indicando el nombre del beneficiario. Por ejemplo, si se trata de un endoso al portador, el documento no lleva el nombre del beneficiario, sino únicamente la firma en el reverso. Con este documento el beneficiario puede a su vez, endosar el pagaré a un tercer beneficiario o incluso entregarlo a un tercero sin haber completado el endoso.

Si se quiere anular el endoso de un pagaré, esto puede hacerse simplemente con tachar e indicar el texto “El presente endoso se anula a efectos del art. 19 de la LCCH”. A continuación la persona que endosó el documento tendrá que volver a firmar nuevamente el endoso. Las características más relevantes en un endoso de pagarés incluyen:

  • Endoso en la parte posterior del documento.

  • El endoso debe incluir la palabra “pagaré” escrita en la parte central.

  • El documento también debe llevar la promesa de pago de una determinada suma de dinero que puede ser escrita ya sea con números o con letras.

  • También debe indicar el lugar de pago y designar un tomador.

  • Tiene que incluir la fecha y el lugar donde fue emitido.

  • Debe contar con la firma del emisor del pagaré.

  • Si el emisor es una empresa, el pagaré debe incluir la firma de la persona en nombre de la empresaria.

Debido a que no existe un estándar homologado para los pagarés, se debe considerar como tales a todos aquellos documentos que incluyen los requisitos que acabamos de detallar.

Pagaré a la orden y pagaré no a la orden

Uno de los documentos mercantiles más utilizado tanto por particulares como por empresas es el pagaré, el cual como se ha indicado en otras ocasiones, es un documento donde una persona se compromete con otra a pagarle una determinada cantidad de dinero en el plazo estimulado en el mismo documento. Al ser un documento común en el mundo de la empresa, es importante conocer cuáles son sus características, limitaciones y en particular entender las diferencias que existen entre un pagaré a la orden y un pagaré no a la orden.

A continuación les compartimos todo lo relacionado con cada uno de los pagarés para tener una idea más clara de cuál corresponde a una determinada situación en específico.

Qué es el pagaré a la orden

Hablemos primero del pagaré a la orden; este tipo de documento es aquel mediante el cual una persona se compromete a liquidar una cantidad de dinero determinada en el mismo pagaré a favor de una persona que claramente se especifica en el documento.

También puede ser una persona que, a través de sucesivos endosos de pagaré, sea la última titular del pagaré. Para ser un poco más específicos, el pagaré a la orden es todo aquel documento en el que no aparece el texto “No a la orden”.

También es importante señalar que la transmisión a través del endoso se lleva a cabo firmando sobre el dorso del pagaré y entregándolo al endosatario, quien a su vez es quien tendrá todos los derechos sobre dicho pagaré. Otro aspecto relevante que distingue a los pagarés a la orden tiene que ver con el Impuesto de Actos Jurídicos Documentados, usualmente conocido como “los timbres”. De acuerdo con lo indicado en el artículo 76.3 del reglamento del IAJD es obligación pagar impuesto por este tipo de pagarés o incluso los pagarés nominativos que no incluyen la cláusula “No a la orden”.

La razón de esto es que cumplen con la función de giro, independientemente de si se negocian o no con un banco, incluso si únicamente son entregados a la entidad como trámite administrativo de cobro ya que este proceso no modifica el carácter del documento de tal manera que se tienen que ajustar a las normativas del IAJD.

Pagaré no a la orden

En este caso se trata de un tipo de pagaré en el que se impide la transmisión a terceros por endoso de pagaré de tal manera que únicamente puede ser transmisible mediante cesión de crédito. Como sabemos, en los pagarés a la orden, los derechos se transmiten por endoso y simplemente con la firma del endosante ya sea el beneficiario inicial o el endosatario anterior. Sin embargo, en los pagarés no a la orden, la cesión a un tercero debe notificarse al firmante del efecto de una manera inmediata ya sea de forma notarial o a través de burofax.

El motivo de esto es porque mientras que no se sea notificada la cesión, el deudor puede pagar a su primitivo acreedor con lo cual queda liberado de pagar al nuevo cesionario. Ahora bien, si una vez que es notificada la cesión del pagaré no a la orden, el deudor no manifiesta de forma inmediata y expresa, su oposición a la cesión, se da por hecho su consentimiento de tal manera que se verá obligado a pagar al nuevo acreedor a partir de la fecha en que se recibe la notificación, incluso sin considerar válidos los pagos que pudiese realizar al antiguo acreedor.

Esta es una de las principales razones por las que los bancos y otras entidades financieras no abonan el importe del descuento de un pagaré no a la orden hasta en tanto no tengan la confirmación de que el firmante ya está enterado de la cesión. Con esto se evita el riesgo de que el emisor del pagaré pueda desatenderse de su obligación pagándolo antes de enterarse de la cesión.

Procedimiento de cesión a un tercero pagaré no a la orden

El procedimiento que se sigue para la cesión a un tercero de un pagaré no a la orden es en realidad muy sencillo ya que solo consiste de dos pasos.

  1. Primero se debe notificar al firmante del efecto inmediatamente ya sea a través de un burofax o mediante notario.

  2. En caso de que el deudor no se oponga a la cesión, se asume su consentimiento y queda obligado a liquidar la cantidad estipulada al cesionario.

También decir que mientras que no sea notificado de la cesión, el deudor puede pagar al primer acreedor sin estar obligado a pagar al nuevo acreedor. Hay entidades donde se pueden descontar pagarés no a la orden de una forma rápida, sin embargo siempre se confirma previamente con la persona que emite el pagaré su consentimiento en la cesión.

¿Qué es el descuento de pagarés?

Ya sabemos que un pagaré es un documento en el que se establece la promesa de una persona para pagar a otra persona una cantidad determinada de dinero en un plazo estipulado. También sabemos que existen diferentes tipos de pagarés, cada uno de los cuales se utiliza en diferentes condiciones y ocasiones. En este caso en particular les queremos hablar sobre el descuento de pagarés, sus ventajas y desventajas, así como sus principales características con la intención de saber si conviene o no utilizarlo.

¿En qué consiste un descuento de pagarés?

Para entender en qué consiste un descuento de pagarés primero hay que saber que con frecuencia, la persona que transmite el pagaré requiere de liquidez y por lo tanto tiene la posibilidad de vender dicho pagaré antes de que llegue el plazo de vencimiento. Es así como se presenta el descuento de pagarés, es decir, se trata de una acción que no representa más que la venta del pagaré en una fecha anterior a su vencimiento.

En la actualidad es bastante común que bancos y otras entidades financieras, así como empresas crediticias ofrezcan sus servicios de descuento de pagarés debido precisamente a lo popular que se ha vuelto este procedimiento en los años recientes. De hecho es bien sabido que las pequeñas y las medianas empresas, así como los autónomos, recurran a este servicio ya que usualmente tienen sumas reducidas de liquidez, además de las dificultades que experimentan para acceder a un crédito. En otras palabras, todas estas empresas recurren al descuento de pagaré con la intención de conseguir una liquidez a un menor costo.

¿Qué ventajas y desventajas tiene el descuento de pagarés?

Hablemos ahora acerca de las ventajas y desventajas del descuento de pagarés tanto para las personas como para las empresas. Primero debemos decir que la ventaja principal por la que se lleva a cabo un descuento de pagarés tiene que ver con que el tomador del pagaré requiere de liquidez y por lo tanto lo vende antes de que llegue su fecha de vencimiento de tal manera que adelanta el cobro del mismo y obtiene más rápido el dinero.

La desventaja de esto es que adelantar el cobro tiene un coste y por consecuencia el margen de beneficio de la empresa que adelante el cobro bajará. La empresa que se encarga de descontar el pagaré se queda con una parte del importe debido a que normalmente las empresas compradora del pagaré lo comprará por un precio inferior al que inicialmente estaba estipulado o en su caso se le cobrará al tomador una cantidad por llevar a cabo el servicio.

Por otra parte, el descuento de pagarés es básicamente lo que acabamos de mencionar, es decir, que las empresas pueden comprar un pagaré a un precio por debajo de su valor original, todo ello con la intención de cobrar a la fecha de vencimiento la cantidad de dinero establecida en el pagaré. Sin embargo, también hay desventajas del descuento de pagarés ya que las empresas corren el riesgo de que la persona que transmite el pagaré no abone la cantidad de dinero especificada llegado el momento de su vencimiento.

¿Qué se requiere para hacer el descuento de pagarés?

Para hacer un descuento de pagarés por lo general únicamente se requiere de la factura y el pagaré ante el banco o la entidad financiera que será la encargada de realizar la acción de descuento. Una vez que esto se lleva a cabo mediante acuerdo legal, se realiza el pago del descuento correspondiente al pagaré. En otras palabras todo esto proceso es bastante rápido y sencillo, además que resulta muy económico en comparación con la concesión de un crédito.

También hay que decir que desde hace varios años los pagarés se han convertido en una de las más populares formas de pago debido a que es cómodo y simple de realizar y por supuesto de conseguir la liquidez necesaria. No solo eso, el descuento de pagarés también se destaca por ser un proceso muy seguro, por lo que tanto personas como empresas, tienden a utilizarlo con frecuencia.

Otra de las características relevantes de un descuento de pagarés es que con algunas empresas no se sufre de impago en las cuentas ya que las gestiones de reclamación son efectuadas por el propio departamento jurídico de la entidad. Por ello las personas no tienen que preocuparse por las devoluciones, además que la empresa no se detiene y de hecho puede mantener operaciones de negociación ante las entidades bancarias e incluso al momento de negociar nuevos productos todo ello porque los pagarés no incrementan su riesgo bancario.

Por ello, el descuento de pagarés es muchas veces la mejor opción para conseguir la liquidez que la empresa necesita de tal manera que su actividad productiva no sea vea afectada y sea capaz de descontar los pagarés que necesite sin ningún tipo de inconveniente.

El adelanto de pagarés

En esta oportunidad les queremos hablar sobre el adelanto de pagarés ya que sabemos que es algo importante para muchas personas y empresas. Primero hay que recordar que un pagaré no es más que una promesa de pago que se establece legalmente mediante un documento mercantil en el que se especifican las características de ese pago y que incluyen el plazo de vencimiento, así como el nombre de la persona que puede cobrarlo.

¿En qué consiste el adelanto de pagarés?

Antes de empezar nos gustaría dejar claro qué es el descuento de pagarés. En este caso se trata de una forma de anticipar un cobro, de tal manera que la persona o la empresa pueda conseguir liquidez inmediata. La mayoría de las empresas que gestionan estas operaciones ofrecen ventajas muy convenientes como el hecho de dar una respuesta en menos de 24 horas; el pago de la operación de descuento se realiza de forma inmediata en la forma que el cliente determine, además de no existir un límite de riesgo ni cuenta vinculada así como tampoco hay un riesgo bancario, ya que los importes descontados no incrementan este riesgo.

Además de esto no hay costes adicionales, de manera que el cliente no tiene que suscribir pólizas ni presentar avales o garantías. También hay que decir que no existen retenciones, así como tampoco hay compensaciones de ningún tipo, por lo que el cliente siempre recibe su importe total de descuento. Los pasos que se deben seguir para realizar el descuento de un pagaré incluyen el envío de una fotocopia del mismo y otra de su factura correspondiente, envío del análisis de riesgo en cada operación, la comunicación del resultado y aportación del contrato donde se estipulan todas las condiciones, así como la firma del mismo, el endoso del efecto y finalmente el pago.

Por otro lado, lo que respecta al adelanto de pagarés, este es un proceso mediante el cual las empresas adquieren la capacidad de financiar las deudas con sus clientes sin tener que esperar mucho tiempo a recibir la transferencia del dinero o cheque. De esta manera la empresa puede, de forma puntual, adelantar los importes de los que figura como acreedora con la intención de hacer frente a las necesidades específicas de la tesorería, todo ello sin que se vean comprometidas sus operaciones en un futuro. Hay que decir que la mayoría de las empresas que se encargan de gestionar el adelanto de pagarés, suelen aceptarlos de empresas nacionales que previamente han sido clasificadas por su propio departamento de riesgos.

Descuento de certificaciones públicas

También existe lo que se conoce como descuento de certificaciones públicas, se trata de la formalización de la autorización del pago por concepto de la prestación de bienes y servicios a una determinada entidad pública. En este caso, la empresa que gestiona la operación puede adelantar el pagaré o su cobro mediante la cesión del derecho de cobro en una forma de anticipo. La ventaja de esto es que las certificaciones pueden tener el origen de prácticamente cualquier tipo de organismo público, incluyendo organismos estatales, municipales o autonómicos.

Relación con el factoring

Debido a que en ocasiones el adelanto de pagarés puede ser un procedimiento complicado, muchas personas y empresas recurren a servicios especializados de factoring para que sean ellos los que se encarguen de llevar a cabo todo el proceso.

El factoring o factoraje, es un término que se utiliza para definir uno de los servicios financieros y administrativos que mayor demanda tienen entre las pequeñas y medianas empresas, así como entre los autónomos.

La ventaja de utilizar este tipo de servicios es que se obtiene una mejora significativa de la liquidez de la empresa, así como una disminución considerable de los costes administrativos. Todo ello es posible gracias al adelanto de pagaré o del líquido de la factura pendiente, ya sea total o parcialmente. Básicamente se trata de un contrato entre la empresa y la entidad encargada de ofrecer el servicio de factoring, mediante el cual se ceden total o parcialmente todos los créditos comerciales a corto plazo por las ventas de los clientes de la empresa. A cambio de esta cesión, la empresa que ofrece el servicio de factoring adelanta los pagarés de una manera automática, según se ha establecido en el acuerdo de financiación y en el contrato de factoring.

Además de ofrecer los servicios de financiación a través del adelanto de pagarés cedidos y pendientes de cobros, también le ofrece información muy valiosa con el análisis de todos los clientes que en la actualidad tiene la empresa, así como de aquellos clientes potenciales.

Pagaré al portador: qué es y condiciones

Aunque suele ser bastante común que se emitan pagarés al portador con la intención de realizar pagos, la realidad es que un pagaré jamás debe ser emitido al portador, tal como se establece en la Ley Cambiaria, en donde se indica que el pagaré tiene que ser siempre un pagaré nominativo.

En consecuencia, nunca debe emitirse un pagaré al portador ya que es considerado como un tipo de pagos opacos. Los pagarés nominativos dejaron de tener esta condición hace mucho tiempo debido a que la normativa de los bancos en cuanto al blanqueo de dinero y la evasión de los capitales se ha vuelto mucho más estricta en cuanto al control de los movimientos y las transferencias de dinero mediante pagarés al portador tal como se hace con los movimientos en efectivo debido a que existen condiciones estrictas que identifican los pagarés en efectivo.

Qué conlleva el pagaré al portador

Una de las primeras cosas que se deben saber es que un pagaré al portador no tiene porque significar dinero sucio. Para dejar más claro este aspecto, el pago en efectivo se toma como bueno con un mero en efectivo y no es por defecto dinero sucio negro. Si un pagaré al portador es ingresado en una cuenta corriente y se hace efectivo, entonces se presenta una trazabilidad directa del pagaré y en consecuencia, no es un pago opaco hacia hacienda. A pesar de esto, hay determinados límites de pagos con pagarés al portador que, aunque estos se hagan efectivos a través de ventanilla y sin que existe un ingreso a cuenta como tal, son completamente rastreables en el momento de determinar la identidad de la persona que los ha cobrado. En cuanto a los límites que se establecen con la intención de determinar la trazabilidad de un cheque, estos se derivan de la legislación vigente en cuanto a la prevención del fraude, así como del blanqueo de capitales.

Requisitos pagaré al portador para evitar el blanqueo de capitales:

  1. Los pagarés deberán firmarse en la parte posterior y además será necesario presentar una identificación como el DNI, el NIE o un pasaporte en caso de que la cantidad este por encima de los 3.000€.

  2. No solo eso, en caso de que la transferencia de dinero este por encima de los 100.000€, el banco igualmente estará obligado a presentar la declaración de transferencia de dinero de forma oportuna.

  3. Cuando se trate de cantidades inferiores, el banco o la entidad financiera, tendrá el derecho de exigir la identificación al tenedor del pagaré cuando se considera que hay indicios de un posible fraude fiscal, un blanqueo de capital o que simplemente se sospeche de la legitimidad del pagaré.

  4. Cuando se trata de un pagaré al portador que supera la cantidad de 3 mil euros, entonces este pasa a considerarse como un pago nominativo por la propia normativa del banco de identificación del titular de cobro, ya sea que esto se realice a través de la ventanilla o en su caso a través de un abono en cuenta.

  5. También hay que decir que cualquier pagaré al portador puede ser cobrado por cualquier persona, sin embargo cuando se trata de un pagaré nominativo solamente se pueden cobrar por aquella persona que figure en el mismo previa presentación del DNI.

Conclusión

En términos generales, lo más recomendable es que se utilicen los pagarés nominativos ya que estos son mucho más seguros que los pagarés al portador. En última instancia se le puede pedir a la persona que lo emite que pague mediante transferencia bancaria a la cuenta personal para evitarse cualquier tipo de inconvenientes con respecto al pagará al portador.

Qué es el pagaré conformado

Uno de los grandes problemas que se presentan en España y que en los últimos años se ha incrementado como consecuencia de la crisis económica es la morosidad. De hecho, la media de pago en cuanto a los factores, tanto de la Administración pública, como por parte de los organismos privados, se encuentra por encima de lo que establece la ley. A pesar de ello, se ha hecho una costumbre realizar los pagos demasiado tarde. El pagare conformado requiere de requisitos especiales que garanticen su pago, es un documento con más garantía de cobro, dado que los pagares son susceptibles de devolución.

En qué consiste el pagaré conformado

Ahora bien, para hacer frente a los retrasos que no terminan por parte de algunas entidades al momento de pagar, hay varias fórmulas o exigencias de cobro que se pueden utilizar con la intención de aportar garantías. En este caso nos estamos refiriendo al pagaré conformado, unos mecanismos que se le considera como la madre de todos los métodos eficientes para asegurar el cobro. A continuación les hablamos un poco más acerca de lo que es el pagaré conformado y de por qué conviene utilizarlo incluso más que el pagaré tradicional. Primero debemos dejar claro que en España y en otros países, es costumbre saltarse los periodos de pago que establece la ley. Por esta razón es que es indispensable que se conozcan las diferentes fórmulas que existen para asegurarse de que si se va a cobrar.

Es importante saber que en el área de los autónomos y de acuerdo con los datos que ofrece el observatorio de trabajo autónomo, las administraciones públicas pueden llegar a tardar como media hasta 90 días, en tanto que cuando se trata de entidades privadas, aquí el tiempo de retraso puede alcanzar los 84 días. Esta problemática es todavía mayor cuando se considera que la ley establece que todas las entidades públicas no pueden abonar una factura con más de 60 días de retraso. Esto quiere decir que las administraciones públicas se saltan la ley por dos meses, mientras que las entidades privadas lo hacen hasta en más de tres semanas.

¿Cómo ayuda un pagaré confirmado?

Hablando en concreto del pagaré confirmado, primero hay que decir que se trata de una excelente opción debido a que es una modalidad de pago en la que se certifica que la persona que está emitiendo dicho documento, tienen fondos en su cuenta bancaria. Si lo comparamos con un pagaré tradicional, encontramos que en este caso su principal diferencia es precisamente la dicha comprobación de que la persona tiene liquidez financiera. También es importante mencionar que una empresa que emite un pagaré, en realidad está transmitiendo a su proveedor una intención de abonar la cantidad que se especifica por concepto de su trabajo en un momento dado. En consecuencia, se determina una fecha exacta para el pago, así como para el cobro de una factura o trabajo ya realizado.

No solo eso, el pagaré conformado también aporta mucha más seguridad que un pagaré tradicional debido a que existe de por medio un árbitro que tiene la función de comprobar que en la cuenta bancaria existe realmente la cantidad de dinero que se especifica en el pagaré conformado. Hablando precisamente de esta figura arbitral, que usualmente es la entidad bancaria donde se encuentra la cuenta bancaria del pagador, se encarga de certificar que en realidad se cuentan con los suficientes fondos como para liquidar el pago correspondiente. Incluso el banco lleva a cabo una anotación por dicha cantidad de tal manera que con ello indica la conformidad del pagaré.

Un punto muy relevante a destacar que los grandes beneficiados de este tipo de pagarés conformados son los autónomos o las empresas que se han encargado de realizar un proyecto determinado debido a que tendrán una confirmación de buena fe por parte del pagador. Además, con ese pagaré conformado, el pagador se compromete a pagar, además de que al mismo tiempo envía un mensaje al proveedor en el sentido de que puede estar tranquilo ya que no solo le está indicando que si le va a pagar, sino que además le demuestra que tienen los suficientes recursos económicos como para liquidar el adeudo.

También es importante mencionar que existe una figura muy similar al pagaré conformado que en este caso lleva el nombre de “Cheque conformado”. Como mencionamos, tiene un efecto muy parecido al pagaré conformado, solo que en este caso se trata de un cheque de cuenta corriente de una entidad o persona que está debidamente garantizado por el banco donde se tiene la cuenta. De esta manera se corrobora que se tienen los fondos suficientes como para liquidar en su totalidad ese cheque.

En conclusión, podemos decir que cuando a alguien le ofrezcan un pagaré conformado o un cheque conformado, debe recibirse con total tranquilidad ya que no solo se trata de una confirmación de pago, es además una comprobación de que en realidad el pago si se llevará a cabo.

¿Qué es el vencimiento de un pagaré?

Tal como sucede con cualquier titulo crediticio, los pagarés también cuentan con una fecha límite de validez o vencimiento, misma que se designa de acuerdo a las legislaciones mercantiles para cada estado. En consecuencia, en cada país, más específicamente, en cada entidad federativa o Estado, es posible llevar a cabo o establecer normativas para que se regulen los términos de todos estos documentos mercantiles.

Características del vencimiento de pagaré

Hay que decir que el vencimiento de un pagaré siempre debe tomarse con una seriedad absoluta ya que cuando se presenta el vencimiento, se presenta también la posibilidad de dar inicio a una instancia judicial, conocida usualmente como juicio ejecutivo mercantil, que básicamente pretende indemnizar al acreedor con la cantidad económica especificada en el pagaré. Ahora bien, el vencimiento de los pagarés varía en su plazo con respecto a los días considerados como hábiles o festivos. Por ejemplo, cuando el vencimiento del pagaré se da en un día inhábil, entonces lo que se hace es recorrer al día hábil siguiente. Incluso, cuando las partes lo consideren necesario, pueden revocar la vigencia del pagaré especificando otro plazo de vencimiento. También es importante mencionar que existe lo que se conoce como “Plazo a la vista”, que se presenta una vez que el pagaré corre en vigencia a partir de que es presentado para su cobro, lo cual usualmente es un plazo de 12 meses.

Otro aspecto importante con respecto al vencimiento de un pagaré tiene que ver con que es posible omitir la fecha de vencimiento cuando el documento es firmado en blanco. En este caso es una práctica muy común entre las empresas que intentan solventar una garantía. Cuando algo así sucede, el plazo de vencimiento da inicio a partir de que se exige su cobro. En este punto es importante dejar en claro que si el pagaré pierde su validez debido al vencimiento, el derecho del acreedor igualmente se pierde y en consecuencia no tendrá ninguna posibilidad de cobrar la cantidad especificada en el documento.

No solo eso, la prescripción se detiene al instante cuando se presenta ante la autoridad indicada la denuncia por este hecho. Cuando se trata de documentos crediticios que entran a una instancia judicial, los plazos de vencimiento se interrumpen, por lo que se pasa al proceso que permite definir la cantidad total en la que se suman los intereses, así como los costos judiciales que se deriven. El vencimiento de un pagaré también puede interrumpirse cuando se lleva a cabo un abono, en cuyo caso se cuenta a partir de la fecha en la que se dio ese abono en adelante, con una nueva prescripción, la cual en todo momento debe ser acorde a los plazos establecidos por la normativa correspondiente.

Hay que tener en cuenta que este tipo de litigios puede tomar mucho tiempo y es robable que se tengan que llevar a cabo peritajes para comprobar la validez o invalidez del pagaré, además de otros peritajes relacionados con la validez de las firmas en el documento. Por esta razón se recomienda que al firmar un pagaré o cualquier titulo crediticio, esto se lleve a cabo con contrato o convenio de tal manera que se formalice legalmente esta transacción.

En estos casos suele ser común que se recurra a un notario para que se encargue de certificar dicho procedimiento, particularmente cuando se trata de una situación que involucra a las empresas y en donde suelen manejarse grandes sumas de dinero.

¿Cuándo se presenta el vencimiento de un pagaré?

El vencimiento de un pagaré o la pérdida de validez de un documento crediticio suceden cuando se da el vencimiento del documento por fecha; como consecuencia de la muerte del acreedor; como consecuencia de la muerte del deudor o debido a una resolución judicial.

¿Es válido un pagaré sin fecha de vencimiento?

A pesar de que la Ley establece como requisito obligatorio que todos los pagarés cuenten con una fecha de vencimiento en la cual puedan cobrarse, existe una excepción en la que no se puede invalidar dicho documento. Según lo establecido en el artículo 95 de la Ley Cambiaría y del Cheque, el pagaré sin fecha de vencimiento, se considera como pagadero a la vista; en otras palabras, a su presentación al cobro. De este modo la legislación no deja sin cobertura jurídica al beneficiario del pagaré ya que de hecho, esta omisión de la fecha de vencimiento por parte de quien lo emite, representa una protección que permite al beneficiario del pagaré hacer de forma efectiva su cobro al instante.

En consecuencia, el firmante del pagaré deberá poner especial atención al momento de rellenar el documento debido a que al tratarse de un titulo crediticio que posibilita el vencimiento de pagaré es el plazo máximo que tiene el documento para ser liquidado, también cuenta con plazo para su endoso. El vencimiento es importante si queremos un adelanto del pagaré. Conseguir más tiempo y asegurar la liquidez, al no especificar la fecha de vencimiento, el pagaré perderá las ventajas que le corresponden al beneficiario.